Home
DKaX40rVYAEdAzj

Foto: @ciniesta

Después de esta semana en nuestro país se deberían escribir todos los libros de historia de nuevo. En el mundo contemporáneo, ningún país había vivido antes una tragedia en la efeméride de otra tragedia. Aún temblamos, pero ya no estamos quietos, lo hacemos mientras salimos adelante y nos levantamos. Los héroes: la clase ignorada, los obreros, los jóvenes y los mismos vecinos, que les dijeron en su rostro a los políticos que se vayan de una vez a sus casas.

Por Jaime García.

 

Nos atrapó saliendo del simulacro. Algunos creyeron, otros no, pero las alarmas sonaron una segunda vez, ahora en serio, aunque sonaron en el momento en que todo estaba sucediendo.

Los edificios temblaron, se cayeron, otros aguantaron y se cayeron un rato después. Todo fue muy rápido y aún no ha habido un minuto para asimilar, pues hubo que reaccionar.

Aún no se cumple una semana. A diferencia de lo que pasó en el 85, hoy contamos con internet, y los que nos valemos de ella nos dividimos entre los que la usamos como una herramienta fundamental para coordinar la ayuda, y los inconscientes que se quedaron en sus hogares sin daños, decidiendo si el poema de Villoro es cursi o no. Sea como sea, México no volverá a ser el mismo. Nos faltarán edificios, personas, ayuda y después de todo, tiempo para sacar la angustia del pecho, pero no volveremos a ser los mismos.

Desde ahora amaremos más a nuestros perros, pues en ellos hay un poco de Frida, también nos dará más asco aún Televisa, y toda la farsa de sus ‘primeras damas’, porque hemos visto el rostro de los que tenemos al lado, más reales, más humanos y porque es una suerte de esta época necesitar cada vez menos la TV.

Saldremos a la calle a mirarnos distinto entre nosotros, porque está tristeza colectiva sólo nos está abrigando, pero no podemos dejar que nos empape, si eso no lo logra ni la lluvia, porque todavía hay mucho que hacer. No se acabará todo el día en que deje de temblar, todavía deben pasar semanas de reconstrucción, emocional y urbana, se acabará en la medida que vayamos retomando nuestras labores, porque las ciudades deben volver funcionar: Nosotros somos nuestra ciudad.

Desde este sismo en que los mexicanos creemos más en nosotros mismos, desde que los jóvenes, herederos de una sociedad decepcionada, y políticamente embargada, son los que sacaron la cara por el país y obtuvieron el más hermoso de los titulares: “Los jóvenes mexicanos toman liderazgo tras terremoto”. ¡Viva México!

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s